Carpe Diem- 2008
9 may 08
Carpe diem- 2008
Los individuos que hemos abandonado las actividades laborales,al pasar a situación de jubilados,nos hemos convertido, desde hace bastantes años, en asiduos oyentes de las emisoras de radio. Muchos de nosotros compramos, o nos regalaron en alguno de los muchos cumpleaños, unos pequeños aparatos analógicos,que solemos llevar en el bolsillo superior de nuestras cazadoras o chaquetas, con cuya compañía caminamos casi todas las mañanas y algunas tardes, dando largos paseos, con los auriculares conectados a nuestros oídos. Son aparatos muy modernos, generalmente una docena o más de emisoras presintonizadas, lo que hace muy cómodo el manejo, pues se puede cambiar de emisora mediante la simple presión del dedo sobre un botón determinado.
Carpe diem- 2008
Ante tales facilidades, se ha creado lo que yo llamo "infidelidad de frecuencia"; pues se puede mudar de emisora y de locutor de radio en el momento justo en que al escuchante no le agrada la música programada, o no comulga con la opinión expuesta por el tertuliano o político de turno. No debe olvidarse que a estas edades ( ya jubilados), conviene sólo prestar atenciòn a todo aquello que se aproxime a nuestra ideología; a la parte amable de la noticia; a lo a los que nos agrade y a lo que incentive lña subida de la tensión arterial.
Por la mañana ( hora habitual del paseo) pulsamos el botoncito y pasamos de oir a Luis del Olmo a Carlos Herrera o de Jiménez los Santos a Carles Francino, en acciones que ahora llaman " zapping", terminando por no prestar atención en el momento en que nos encontramos con conocidos, con los que preferimos entablar conversación, sin soltar el pinganillo, que sigue colgado del oído. También, ponemos música clásica o ligera conectando con algunas de las emisoras especializadas; eso sí, procurando que las canciones que suenen sean en español: baladas o música española de antes del cambio de Régimen, que son, casi siempre, las preferidas ya que son suenan ritmos familiares.
Por la noche, ante la falta de sueño, suelo conectar el receptor después de la una de la madrugada. Me acuesto tarde, y, me quedo dormido, despues de haber pasado un buen rato alternando entre las emisoras: Onda Cero y la Ser. Sobre todo esta última que, desde hace muchos años, mantiene en antena un programa de bastante éxito: " hablar por hablar".
Generalmente son más de las dos de la mañana cuando, tras mirar la hora en el reloj de la mesilla de noche, doy media vuelta y, pocos minutos más tarde, me quedo dormido. Los auriculares me aislan del mundo exterior y, a veces, me sitúan como alguien ajeno a la casa. Mi esposa suele estar ya plácidamente dormida a esa hora, por lo que procuro que la música o los diálogos no trasciendan y, si alguna vez ha pasado, he tenido que aguantar la correspondiente bronca.
" Hablar por hablar" está incluido en la parrilla de la SER y se desarrolla entre la una y media y las cuatro de la madrugada, con el que conecto a pesar de no ser un grupo de comunicación ( prensa, radio y TV), de ideología " progresista" tipo del que yo no soy simpatizante, a pesar de liderar la EGM ( seguro que por una cuestión ideológica). Yo incluyo el contenido del espacio nocturno dentro del grupo de "confidencias a media noche", o de "reality show" en formato hablado.
El espacio está moderado por una chica catalana con voz dulce, abierta, y tono comprensivo y afectuoso, que se llama Cristina Lasvignes, sucesora de otras muchas profesionales del periodismo y la comunicación que han tenido éxito en radio; alguna de ellas se ha convertido en estrella de la televisión.
El programa es interactivo, con intervención de oyentes que cuentan sus "vivencias", y consiste en que unos explican su posición dentro de conflictos familiares o crisis existenciales; y, al mismo tiempo, piden consejo a personas que escuchan el programa, y a los internautas conectados a la Wed del mismo. Los oyentes se ponen en contacto con la emisora a través de un teléfono gratuito y, los internautas, lo hacen mediante la conexión a un chat que cuenta, según parece, con mas de 200 "enchufados" cada noche; son los llamados " chatines", quienes expresan sus opiniones en el muro del programa, siendo leidas por la locutora y presentadora del programa. Todos se atreven a dar consejos y comparan el caso que se comenta en las ondas con alguna situación personal, lo que otorga al interviniente alguna autoridad sobre el tema de que se trata.
En buena lógica, la gente que participa lo hace de forma anónima, aunque se han dado situaciones en las cuales, personas interesadas, o implicadas en los casos motivo de comentarios, han logrado conocer las identidades de los protagonistas. Yo creo que hay quienes hacen la confidencia dentro del programa de radio, y se confiesan por medio de las ondas, porque el anonimato los infunde valor para exponer el asunto; o porque esperan que la historia que los atormenta llegue a conocimiento de la persona ante la que no se han atrevido a confesarse de forma directa y personal. Aunque, contándo el asunto en la radio, siempre queda la duda de que lo haya oído el interesado o alguien próximo; quien, atando cabos, deduzca de quépersona están hablando.
Todo esto viene a cuento porque, una de éstas últimas noches, se han narrado un par de casos que han llamado mi la atención poderosamente. Ambos han entrado a primera hora del programa, antes de las dos de la madrugada, con lo cual lograron captar mi atención antes de que me venciera el sueño.
El primero está protagonizado por una mujer que irrumpe en el espacio con voz quebrada, timbre joven, buena dicción y sin acento regional específico. La rotura de su voz se notaba que era debida a una noche de whiski, y falta de sueño, más que a una afección de en la garganta (unas horas de sueño y zumo de frutas, posiblemente, serían suficientes para llevarla a la normalidad)
- Hola, Laura, de Zaragoza; buenas noches. ¿Qué tal estás? - Cristina Lasvignes abre el diálogo como hace siempre, con su tono suave y amable-
-Bien. Bueno.... no se cómo estoy. Creo que estoy loca.
-Laura contesta- Cristina, no me creo que sea yo la que está hablando....... por la radio...... a estas horas de la noche.- A la mujer se le nota dubitativa. Su voz va desgranando las circunstancias en las que se halla.
-Soy médico; estoy de guardia en un hospital de esta ciudad donde paso varios días a la semana. Depende de las guardias y cambios de turno. Viajo a Madrid cuando estoy libre de servicio.
-¿ Por qué dices que estás loca?- pregunta Cristina. Laura tarda unos momentos en contestar. La emisora de radio queda en silencio durante unos segundos, como si hubiera algún fallo técnico.
- Tengo treinta y seis años y me enamorado de un chico de veintidos. Es como un dios: 1,85; modelo fotográfico; con algo de sangre gitana, moreno total, desde el pelo de su cabeza hasta la uña del pie; sevillano y conocido en su pueblo. Además, cuando estoy cerca de él, el aroma que exhala de su cuerpo me arrebata ( él mismo anuncia un perfume en la tele y en páginas interiores de suplementos dominicales y revistas).
-¿ Y ese es el problema? Chica, ¡ que maravilla! - Hay chatines que escriben: ( Nifómana) - ¿ me lo endosas ?¿Quién es? ¿ En qué revista? - Cristina comenta: - los chatines se han vuelto locos; la centralita está bloqueada; los chatines han crecidoen más de 40 en unos segundos; todos quieren intervenir-.
- Bueno Laura; sigue contando - le pide Cristina- La radio enmudeció unos segundos pero la voz de Laura vuelve a ocupar la noche en la frecuencia de "hablar por hablar".
- Le conocí hace cinco semanas en la consulta de urgencias del hospital donde trabajo.Soy traumatóloga becaria, en Zaragoza, por un período de seis meses; pero ya he pasado cinco de ellos. - Laura continúa hablando- Tenía una pequeña luxación en la mano y un golpe en un costado. Me correspondió atenderle a una hora avanzada de la madrugada de un viernes. Cuando entré en el cuarto de curas estaba de espaldas; su mano sana tapaba un hematoma en el torax. LLegué junto a él y me quedé flipada con su cara: pelo corto, bien afeitado y cutis brillante. Tenía unas gotas de sudor en la frente y un gesto de dolor que le hacía candoroso. ¡Quedé flipada!. Noté un suave malestar en el estomágo; al tiempo que Paula, mi compañera ATS, que estaba a mi lado decía a mi oído, bajito : ¡ vaya chorbo... i a éste no me importaría darle una oportunidad. Se parece al Jaqs ese de la tele.
Laura sigue contando las atenciones que le dispensó y las recomendaciones que le hizo.Según parece el accidente había ocurrido a la salida de un bar de copas. Un patoso, de turno esa noche, con alguna copa de más, se sintió ofendido ante la mirada del "Jaqs" a su acompañante. A las palabras " ¿ qué miras a mi novia" siguieron: un empellón contra un banco, un golpe y una mala postura de la mano y la intervención de los gorilas del local, que acabaron violentamente con los revoltosos y poniendo a todos en la calle; sin llegar a mayores hechos.
Laura sigue
- Le expliqué que sería bueno que viera su mano y la costilla hundida dentro de los tres o cuatro días siguientes. Entonces le quitaré los vendajes y también le haré una radiografía. Estoy de guardia el próximo miércoles. Si viene, media hora antes de las diez de la noche, le podré atender de forma especial, si no lo impide o hay otro caso más urgente.
Laura continua - sentí la tentación de "dar en los morros" a Paula que, con sus agresivos y escandalosos 23 años, siempre presume de ser irresistible- Sigue con su voz rota hablando en las ondas. - Paula siempre comenta cosas como " las mayores no teneis nada que hacer; sois una estrechas". Y, a mi, eso me pone enferma.
-Cubrí el parte de lesiones del "Jaqs" y me quedé con la carpeta encima de la mesa del despacho. Ya tendría tiempo al día siguiente de enviarla al archivo.
Y sigue comentando
- El miércoles, Jaqs estaba como un clavo a las 9,30 de la noche en las urgencias del hospital.¡ No me lo podía creer!. El expediente médico seguía en mi despacho. Me acordé de Paula, que ese día no estaba de guardia conmigo. Me dije: "tendré que contárselo". Le quité los vendajes y salí, al cambio de turno,justo media hora más tarde, con Jacs a mi lado, caminando por la acera hasta un pequeño restaurante-brasería que cerraba a media noche los días laborables. Una mesa cerca de la parrilla y las brasas encendidas hacían brillar, en tono dorado, el perfil de aquel dios. - Solo la voz de Laura había quedado en las ondas.... seguía hablando.
-No se cómo fue todo. Me embriagué de tío: educado, elegante, masculino (nada metrosexual). Cuando me dí cuenta estaba embarcada en la aventura. A esa cita siguieron un par de ellas más a la semana siguiente. Mis exámenes a la mano y al torso desnudo de Jaqs me ponían frenética, temblaba y me daban ganas de besarle allí mismo, en plena sala de curas. El viernes volvía a mi casa a Madrid, pero el jueves, en el apartamento de Zaragoza, le monté una cena con platos preparados procedentes de un cátering que hay cerca del hospital. Él llevó el vino envuelto en un lacito rosa (un cabernet souvignon blanc que se enfrió en el congelador antes de abrir la botella) y me arrebató la voluntad desde el momento que cruzó el umbral. Dejó la botella en la cubitera con hielo que estaba sobre la mesa en el centro del loft y me miró de pelo a pie. Aquella mirada y la aproximación de su cara a la mía, mientras decía " hola, cómo estás", provocaron una oleada de rubor. Sentí que las bragas podrían deslizarse hasta la alfombra. Temblé como una quinceañera, mientras mi corazón se aceleraba cuancdopuso sus manos sobre mis hombros y se atrevió,¡ el muy cara! aponer sus labios sobre los mios.
- No podía imaginar lo que era aquello. Yo pensaba que a los 36 años estaba de vuelta de vuelta de todo y he descubierto que no se nada de nada. Me encuentro en en interior de una espiral. en el fondo, con esta situación creo que no he salido más allá de los 18 años y bajase en una tarde de feria, por la pendiente de un " tiovivo". Jamás he sentido lo que ahora siento. Toda la vida haciendo lo correcto: Después de estudiar fisilogía y ejercer la medicina durante años, no tenía ni idea de lo que se puede hacer con el cuerpo, ni de la cantidad de posibilidades que le das cuando dejas hacer al partenaire. Pasaba de un cielo a otro cielo y el infierno era pensar que aquello se podía acabar. Siempre pensando que era frígida y ahora descubro que soy una " calentorra". Ya decía la señora Hite :" no hay mujeres frías, sólo hombres inexpertos"
-Desde entonces, el teléfono móvil (del que antes no me enteraba si tenía batería o estaba en el bolso) es un arma indispensable del que no me puedo desprender para sentir cerca de mi a este hombre. Pero es que, además, ayer volvimos de Sevilla. Hemos pasado la semana (la Feria de Abril) en una orgía inacabable y ahora me estoy reponiendo y haciendo memoria de lo sucedido.
-El viernes anterior le dije a mi marido que me habían invitado unas amigas a pasar unos días en Sevilla. No puso pegas, "¡Bastante trabajas! . No te preocupes: diviértete. Este fin de semana me llevo a las niñas al Parque Warner. Lo pasaremos bien".
-Hoy estoy de nuevo en Zaragoza, es lunes, son casi las dos de la mañana y he tenido un mes pasado de "Carpe diem minimun credula postero" ( Aprovecha el día, no confíes en mañana) - Me he sentido arrastrada por la tentación de vivir el momento, ese pensamiento que dice " aprovecha la oportunidad y no esperes a mañana, porque puede ocurrir que la oportunidad ya no exista".
- Hoy estoy aquí, hablando contigo en un programa de radio sobre el que pretendo descargar el peso de mis actos irreflexivos. He engañado a mi marido impunemente. Soy madre de sus dos hijas de 6 y 7 años . Y los más grave, estoy embarazada. Se lo he contado a mi compañera. ¡ No iba a usar el predíctor estando en un hospital y más siendo una mujer casada!
¿ Que hago, Cristina? ¿Vuelvo a Madrid y le digo a mi marido que vamos a tener un hijo sin más detalles?.¿ Le digo que el hijo concebido no es suyo ?. ¿Qué hago? Cristina.
Laura sigue hablando por la radio. Ahora la voz se le nota menos quebrada. Intuyo que ha quedado descansada tras soltar el lastre de la culpa que soporta encima. Yo oigo entre sueños
- ¿Como es posible que me haya ocurrido a mi esto? Por otro lado tan maravilloso. He sentido, en este mes largo, algo que no había pensado nunca que existiera. Jamás, ni con mi marido, al que conocí en el instituto, ni en cualquiera otra situación. ¡ Me ha vuelto loca!; me ha lanzado a otro mundo de fábula del que no tenía idea de sus existencia. Pero es que, además, yo le adoro. ¿ Y él a mi? ¿Me llamará mañana desde Milán, París o Barcelona? ¿Dejará de ver a la chica de Barcelona con la que comparte piso y más?. ¿ Me someto a un aborto?.
- Cristina, gracias por dejarme hablar en tu programa; ¡ójala tuviera la suerte de que mi marido estuviera oyendo la radio (esta emisora). Quiero arrepentirme, me pesa todo, pero no puedo. Me falta el propósito de enmienda.Sé que en cuanto me llame Jacs, iré a su lado. Ha sido maravilloso. Sevilla será siempre mi ciudad. ¡ Y cuidado el agua que ha caído!. Gracias por todo. Adios- Se hace silencio; Laura parece que espera uan respuesta.
- De nada mujer. Llámanos otro día.- Cristina sigue en antena - Cuéntanos cómo acabó esto; o entra el chat y comparte tu experiencia. Ya sabemos todos que no serás la última infiel. Ellos lo han sido siempre y, generalmente, no les pesa. Ahora en el chat "Maria Feminista", andrógina, escribe: ¡ Los tíos, son un asco; lo que dejarán por ahí!.
Cristina dice que, en unos segundos, los compañeros de los servicios informativos, darán su boletìn de las dos. Yo he separado los auriculares de mis oídos y he dejado el receptor sobre la mesilla. Mi mujer se despierta- "¿ Qué oirás a estas horas que no te duermes?¡ Pelma!".
Esto ocurrió la semana pasada. Pero ayer fue un hombre el protagonista: contó que conoció a otro hombre y despues de estar casado mas de ocho años y ser padre de dos hijos, los abandonó hace ocho meses y se fue a vivir su Carpe Diem particular.Se mudó a un pisito con su "novio" en Palma de Mallorca. Es muy feliz pero se acuerda de sus hijos, de sus padres a los que no ha vuelto a ver. Comprende que su mujer le haya pedido la intemerata en el proceso de divorcio
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Cuentas que ya ha tenido broncas con su novio, quien se siente celoso de los niños y, además, ha hecho un par de viajes a la península y pregunta a los chatines: "¿Cómo va a terminar esto? ¿ Se puede acabar?.¿ Me dejará después de haber destrozado mi vida? ¿Salir del armario era esto?"
Laura se acordó del poeta romano Horacio para definir su acciones: como si el mundo se acabara al día siguiente. Pero Horacio acuñó la frase en su obra (Odas,11.8) y la gente sigue interpretando la frase de forma errónea. Él quiso decir "Aprovecha el día, no lo malgastes". Hoy, sin embargo, aquellos que se aplican la frase Carpe diem lo interpretan como " vive hoy y no te preocupes de mañana". ¿ Quién tiene razón?.
A mi edad y en mi situación la responsabilidad personal se aprecia como lo más importante. Hay que ser responsables. No debemos ser inconscientes. Cuando somos jóvenes nos entregamos y compartimos vida, sueños y proyectos con personas a las que amamos y no podemos dejar tiradas. Pero la gente lo hace; y cada vez con más frecuencia. No nos damos cuenta entonces de que lo que se goza hoy, durante unos minutos o unos días, se puede penar mañana; salvo que se haya perdido la conciencia. Pero, bien es cierto que hoy se vive así; a veces, con poca o nula conciencia dentro de un mundo en el que respeto, amor, familia, etc. se confunden con sexo, buena vida, vacaciones, en definitiva, la nueva concepción de Carpe diem.
. Aunque creo que, a pesar de todo, el niño o la niña de Laura Jacs tiene derecho a la vida. Fue concebido en un acto de amor. ¡ Qué importa quien sea el padre en el Registro Civil !